CIS EVARISTO MARTÍN NIETO

CIS EVARISTO MARTÍN NIETO Estamos ante un ejercicio de convivencia innegable. CIS y Ferrocarril permitiéndose en la cercanía mutuamente la existen­cia y la vida de los dos.
CIS EVARISTO MARTÍN NIETO

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CENTRO DE INSERCIÓN SOCIAL EVARISTO MARTÍN NIETO

Estamos ante un ejercicio de convivencia innegable. CIS y Ferrocarril permitiéndose en la cercanía mutuamente la existen­cia y la vida de los dos. CIS serio y amable que entona sus colores chocolate con un entorno de polígono industrial sin estridencias. A veces, la parcela en la que se ubica un edificio, si es pequeña, lo hace crecer en altura, pero no es el caso.

La parcela, un triángulo casi isósceles, permite al centro expan­dirse y derramarse hacia los bordes de la misma en un ejercicio de adición contenida, dejando en su interior espacios curiosos y ricos en formas que acogen un juego de pérgolas interiores. Espacios de ocio y deporte que delante de los distintos blo­ques del centro se delimitan con pérgolas protectoras del sol y la lluvia.

Y es que no se trata de un solo edificio, sino de siete que se or­denan y disponen adecuadamente según su función. Lado más largo de la parcela triángulo, entrada con un eje de luz magnífico que preludia los espacios ocupacionales, los que dotan al centro de una actividad que se da y se recibe con generosidad, anticipando la vida que les espera fuera. Y al frente, como imagen de ladrillo oscuro y claro, los edificios más relacionados con el exterior, y hacia dentro la vida de los internos, su ocio, su descanso y su actividad.

En el interior, pasillos blancos, colores claros, vida y espera agradable hasta la libertad absoluta que se adivina aquí dentro con la riqueza de espacios exteriores y los interiores llenos de luz y reflejos.