CIS MELCHOR RODRÍGUEZ GARCÍA

CIS MELCHOR RODRÍGUEZ GARCÍA El Centro de Inserción Social se implanta en unos terrenos adyacentes al recinto de los Centros Penitenciarios Madrid 1 y 2, en Alcalá de Henares, lo que ya de por sí establece una impronta de aspereza.
CIS MELCHOR RODRÍGUEZ GARCÍA

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CIS MELCHOR RODRÍGUEZ GARCÍA

El Centro de Inserción Social se implanta en unos terrenos adyacentes al recinto de los Centros Penitenciarios Madrid 1 y 2, en Alcalá de Henares, lo que ya de por sí establece una impronta de aspereza. Ocurrió que una vez finalizadas las obras, los invitados que asistieron al acto inaugural, se refirieron a la edificación con fra­ses como “se parece a un instituto”, “es como una escuela”, “se asemeja a un colegio mayor”, “se parece a un montón de cosas, menos a un centro de Instituciones Penitenciarias”. Estos comentarios son la mejor prueba de que la obra, ya fina­lizada, había alcanzado su objetivo de humanizar la infraestruc­tura penitenciaria y suavizar esa huella de dureza que determi­na el entorno. Para ello, tienen especial importancia las decisiones referidas a las texturas y los colores, dando entidad con tonos fuertes a los espacios colectivos para que se identifiquen como espacios de desarrollo: azul a la zona asistencial, bermellón en el taller pro­ductivo, naranja en el vestíbulo principal, crema en las aulas, cetrino en el comedor, amarillo en las circulaciones,… En contraste, los elementos de cerrajería, carpintería, mobiliario y alicatados son de color blanco y se combinan con pavimen­tos neutros. Esto dulcifica los cerramientos, las medidas de seguridad y el equipamiento. Los edificios dedicados al uso residencial se pensaron con colores claros que transmiten sosiego a sus ocupantes, tanto en circulaciones como en habitaciones.

Una gran pérgola que recorre todo el interior relaciona orgáni­camente todos los usos y cumple una función integradora de las circulaciones al aire libre. El cielo se filtra recortado entre la permeabilidad visual que dejan los volúmenes de los edificios de ladrillo visto, y el único cerramiento de hormigón, se pinta de color azul y se funde con este, suavizando toda la imagen del conjunto. El ambiente que se pretendió ofrecer con la arquitectura del CIS es el de una trama estructural y organizativa, entre elemen­tos que acogen a sus habitantes en una serie de relaciones espaciales, imaginando que puede influirles positivamente y suscitar en ellos nuevas oportunidades… Por otra parte, el encargo no solo consistía en la dirección de obra del CIS, sino también en la del Edificio de Control de Accesos a los Centros Madrid 1 y 2 y la adecuación del entorno con viales de acceso, aparcamientos y la urbanización de toda el área de actuación. El criterio que marcó la intervención ha sido el mismo que para construir el CIS propiamente dicho, atenuar las condiciones de rudeza de la implantación. De la misma forma, se ha desarrollado la solución con claridad organizativa para permitir a los visitantes un fácil entendimiento de los accesos y recorridos que llevan a cada recinto.